Diseño

El diseño es uno de los aspectos más importantes porque de él depende el rendimiento y comportamiento de la estufa. La ubicación, La dimensión, los materiales que la van a componer, los elementos auxiliares como plancha u horno, son algunas de las variables a tener en cuenta a la hora de abordar el diseño

Las estufas rocket funcionan principalmente con calor radiante. Este disminuye exponencialmente con la distancia. Esto quiere decir que lo ideal es un emplazamiento céntrico. Por exigencias del proyecto puede ser necesario un emplazamiento distinto, pero siempre intentando centrarlas lo más posible.

 
 

Lo primero que hay que estudiar para dimensionar una estufa rocket son las pérdidas de calor que se producen en el espacio a calentar. El volumen de dicho espacio, su aislamiento y la diferencia térmica entre interior y exterior de la vivienda son las principales variables que hay que conocer para calcular dichas pérdidas.

El objetivo de la estufa es reponer a lo largo del día esas pérdidas energéticas. Teniendo en cuenta el poder calorífico de la madera y la eficiencia media de una rocket podemos calcular la cantidad de madera que tenemos que quemar al día para reponer las pérdidas. Esto nos definirá la dimensión de la caja de fuego y la potencia que nos dará la estufa con uno o dos fuegos al día.

1 Kg de madera seca libera aprox. 4Kwh de energía. Si atribuimos a la estufa un rendimiento del 85% y dimensionamos la caja de fuego para que permita quemar 14Kg de madera por fuego, con dos fuegos al día lograremos generar 95Kwh (4Kwh x 14 Kg x 2 fuegos x 0,85).

Por otro lado, la estufa necesita tener una superficie suficiente para radiar su calor. Hay que contar que la estufa radiará aproximadamente 0,5Kw/m2. En el caso anterior, teníamos una estufa que liberaba 95Kwh a lo largo de 24Hrs, o lo que es lo mismo una potencia de 4Kw. Para ese mismo ejemplo, nuestra estufa debería contar con aproximadamente 8m2 de superficie radiante.

Si queremos que la estufa caliente varios espacios, ya sea en habitaciones contiguas o en la planta superior, habrá que calcular las perdidas energéticas en cada uno de ellos y reservar una superficie radiante suficiente capaz de calentarlos.

Una estufa rocket suele componerse de una gran masa, y necesitamos que se cargue de calor antes de que empiece a devolverlo. Este es otro aspecto a tener en cuenta: ¿qué tipo de uso le vamos a dar a la estufa?

No es lo mismo calentar de forma permanente una casa que se va a usar de forma continuada que querer dar calor a una vivienda de uso esporádico. En el primer caso, la inercia juega a nuestro favor puesto que una vez caliente, sólo necesitaremos mantener el calor de la estufa. En el caso de uso esporádico, necesitaremos una estufa mucho más reactiva y ligera: Que se cargue más rápido aunque sea a costa de tener menos capacidad de acumulación y necesite fuegos más frecuentes.

Cuando necesitamos calentar un espacio de forma rápida (para un uso de fin de semana por ejemplo) existe la posibilidad de incluir elementos de metal en la estufa. El metal transmite más rápido el calor y aunque tiene menos capacidad de acumulación, puede ser muy interesante para cierto tipo de uso. De hecho, originalmente, muchas rockets incluyen un bidón u otro elemento metálico y combinan calor rápido con acumulación en un banco caliente. No es necesario que sea un bidón, también puede ser una plancha para cocinar, por ejemplo.

Las estufas rocket se realizan en infinidad de formas y estilos. Pueden ser redondeadas, esculpidas con cob (mezcla de arcilla, arena y paja), sensuales y con formas orgánicas. También pueden ser más sobrias, con formas rectilíneas y acabados pulidos más modernos. Pueden ser de ladrillo visto, o revocadas con materiales naturales como estucos de arcilla o de cal, o incluso tadelackt.

Existen multituples combinaciones posibles que se adaptan al estilo del hogar y las personas que lo habitan. En muchos casos, los clientes participan activamente en darle la forma definitiva a su estufa, esculpiendo con sus manos el que será el corazón de su hogar.

Un trabajo muy interesante es realizar bocetos, o esculpir como queremos que sea nuestra futura estufa.