Qué es una estufa de inercia térmica

 

Una estufa de inercia es una estufa de leña que aprovecha el calor del humo para calentar una gran masa. Este calor es devuelto posteriormente de forma gradual a lo largo del tiempo.

Un poco de historia

La calefacción con estufas de inercia o de masa, se ha utilizado desde la antigüedad. Los romanos calentaron sus famosos baños con este sistema. Los chinos y coreanos llevan usando este principio desde hace siglos. Los europeos empezaron a desarrollarlas hace 400 años. Los inmigrantes Rusos las construyeron hace 100 años en Norte América, donde los inviernos son largos y fríos.

Las estufas rocket son unas recién llegadas a la familia de las estufa de inercia. Sus diseños se basan en los anteriores modelos. En los últimos 30 años se han revisado y ensayado hasta llegar a los modelos actuales con unos rendimientos espectaculares. Su diseño es distinto, siendo el principio es siempre el mismo: una carga de leña que se quema rápidamente a alta temperatura y el calor producido se almacena en una masa densa que conforma la propia estufa.

En los países nórdicos, con mayor tradición en este tipo de estufas, son piezas protagonistas en los hogares. Combinan funcionalidad y estética de un modo integrado. En estos países son sinónimo de eficiencia, confort, y seguridad y son parte de su estilo de vida.

¿Cómo funciona una estufa de inercia?

Las estufas de inercia son sistemas con mucha masa que almacenan el calor. Las estufas rocket necesitan fuegos cortos (2-4 horas) y calientes (en torno a 1000ºC). A diferencia de otros sistemas, las rockets aprovechan el calor de los gases haciéndolos circular por el cuerpo de la estufa. Esto permite recuperar hasta el 80% del calor generado durante la combustión. A la salida del conducto su temperatura no supera los 100ºC. La estufa, una vez cargada (2 a 4 horas de fuego al día), devuelve el calor lentamente, bajo forma de radiación, a lo largo de 12-24h.

“ Por la noche…la familia está durmiendo – el fuego ya se apagó, y la estufa sigue dando calor”.

Las estufas rocket son el sistema más eficiente para calentar con leña. Son más seguras y eficientes que estufas de metal o incluso que los casetes. Su eficiencia, que en muchos casos supera el 90%, hace que no produzcan hollín. El humo liberado al exterior no es visible al no transportar partículas contaminantes no quemadas: tan sólo se libera CO2 y vapor de agua, resultado de una perfecta combustión. La no presencia de residuos y la baja temperatura de los gases emitidos, reduce a cero el riesgo de fuego de chimenea.

En los modelos actuales se puede incorporar un horno, plancha, o sistema de recuperación de agua caliente sanitaria lo que añadir aún más valor y funcionalidad a estas estufas.

Estas estufas son sistemas radiantes. Para hacerte sentir lo que es:

“Imagina un día fresco y soleado de primavera. A la sombra hace fresco, pero al sol tu cuerpo reconoce al instante el calor radiante del sol”

La misma sensación de confort es la que se obtiene con las estufas rocket.

Las estufas rocket, por numerosos motivos, son más coherentes en viviendas unifamiliares, donde haya acceso a la madera como fuente de energía renovable y espacio para almacenarla.

Son especialmente interesantes en lugares donde el suministro eléctrico no esté garantizado (nevadas, cortes de suministro) ya que, a diferencia de casi todos los sistemas de calefacción actuales, no necesitan electricidad para su funcionamiento.

Esta independencia energética también hace su mantenimiento mucho más sencillo y económico: la limpieza de la ceniza de la caja de fuego se realiza cada dos o tres días y, una vez al año se limpian los conductos. Al no incorporar elementos electrónicos, su vida útil también es mucho más larga que la de los aparatos modernos. Se puede considerar que es una obra para toda la vida.

Por otro lado, la diversidad de sus estéticas, enriquece cualquier proyecto de decoración. Son un elemento artesanal exclusivo. Una pieza con alma que sin duda dota de carácter cualquier espacio, convirtiéndolo en el “corazón” del hogar.

Se puede diseñar la estufa para expresar un estilo personal, dándole una terminación con acabados variados: ladrillo visto, piedra, estucos de arcilla o cal, o piezas cerámicas decorativas.

Ventajas de las estufas rocket

  • Alta eficiencia y bajo consumo de madera. Favorecen la sostenibilidad al utilizar la madera en su estado bruto, sin necesidad de procesos de transformación (pellets).
  • Calor radiante (el calor más saludable)
  • Independiente de la electricidad: menor coste de mantenimiento y mayor vida útil de la estufa al no incorporar elementos electrónicos.
  • Versatilidad de diseño adaptable a cualquier requisito del cliente (tanto funcional como estético)
  • Autoconstruible, siendo siempre preferible contar con el asesoramiento de un profesional.

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